AutoMove
Consultar

Comprar un 0km: por qué hay que presupuestar entre 5% y 8% extra para el día cero

Patentar, asegurar y retirar un auto nuevo cuesta plata que no figura en el precio publicado. Cómo estimar ese monto antes de señar y qué mirar en el presupuesto de la concesionaria para que no aparezcan sorpresas sobre la fecha de entrega.

patentamiento 0km
En pocas palabras

Al comprar un 0km hay que sumar entre un 5% y un 8% por encima del valor del auto para cubrir el día cero: inscripción inicial en el Registro, impuestos provinciales, seguro y gastos de entrega. Ese porcentaje sube en jurisdicciones con sellos altos y cuando la operación tiene prenda. Presupuestarlo antes de señar es lo que define si retirás en diez días o en cuarenta.

Takeaways clave
  • El precio publicado cubre el vehículo, no el trámite: patentar, asegurar y retirar se paga aparte y todo junto.
  • El tramo nacional (aranceles del Registro) es parejo en todo el país; los impuestos de sellos y automotor cambian según la provincia donde se radica el auto.
  • El seguro tiene que estar vigente antes de retirar, y con prenda el acreedor suele exigir cobertura amplia, lo que encarece el primer pago.
  • Un presupuesto con 'gastos varios' sin desglosar todavía no está listo para firmar: pedí cada línea separada antes de la seña.

El precio de lista no es el precio de salir manejando

El error más caro al comprar un 0km casi nunca es elegir el modelo equivocado: es llegar a la concesionaria con el número justo. Dos personas pueden firmar por la misma unidad, la misma semana, y una retira a los diez días mientras la otra sigue esperando un mes después. La diferencia rara vez está en el stock. Está en que una tenía prevista la plata que se paga después de la factura y la otra no.

El valor que aparece publicado corresponde al vehículo y nada más. Para que ese vehículo sea legalmente tuyo y pueda circular hay que inscribirlo en el Registro, pagar los impuestos provinciales que correspondan, tener una póliza vigente y cubrir los gastos administrativos que la concesionaria factura aparte. Todo eso junto no es un detalle de última hora: en la mayoría de las operaciones se mueve en una franja de entre el 5% y el 8% del valor del auto, y puede irse un poco más arriba según la provincia y la gama.

Esa franja es, en la práctica, la diferencia entre tener un auto y tener un auto que podés usar.

Si el dinero te alcanza exactamente para el precio de lista, todavía no te alcanza para el auto. El día cero —patentamiento, impuestos, seguro y gastos de entrega— se paga sí o sí, y se paga antes de la primera vuelta a la manzana.

¿Qué se paga el día que retirás un 0km?

Conviene pensarlo como cinco cajas separadas, porque cada una la cobra un actor distinto y ninguna se puede negociar con la otra. Hay un tramo nacional (el trámite ante el Registro), un tramo provincial (los impuestos), un tramo privado (el seguro), un tramo comercial (lo que factura la concesionaria por gestionar y entregar) y un tramo opcional que casi siempre termina siendo obligatorio en los hechos: los accesorios mínimos para usar el auto.

Puesto en lista, el día cero de un 0km suele incluir:

  • Inscripción inicial en el Registro Seccional: aranceles y formularios del trámite.
  • Impuesto de sellos sobre la operación, según la jurisdicción donde se radique el vehículo.
  • Primera cuota o anticipo del impuesto automotor (la patente), que en general se prorratea desde el alta.
  • Seguro: primer pago de la póliza, más el costo del certificado de cobertura que exige la concesionaria para entregar.
  • Gastos de entrega y gestoría: preparación de la unidad, flete, chapas, grabado de autopartes donde se exige y honorarios por hacer el trámite.

Ninguna de estas cajas es enorme por sí sola. El problema es que se pagan todas juntas, en la misma semana, y justo cuando el grueso del ahorro ya se fue en el auto.

Mirá el precio y calculá tu día cero

Recorré las unidades publicadas y usá el valor de cada una para estimar, sobre ese número, cuánto vas a necesitar aparte para patentar y retirar.

Ver vehículos

Patentamiento e inscripción inicial: lo que cobra el Registro

La inscripción inicial es el trámite por el cual el auto deja de ser una unidad de fábrica y pasa a tener titular, dominio y cédula. Se hace en un Registro Seccional de la Propiedad del Automotor y lo suele gestionar la concesionaria, aunque la responsabilidad sobre los datos es de quien compra. De ahí salen las chapas, la cédula verde y el título del automotor.

Los aranceles de este trámite son nacionales, están fijados por la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor (DNRPA) y varían según el valor y la categoría del vehículo. Se actualizan durante el año, así que el número que te pasaron cuando señaste puede no ser el mismo cuando la unidad esté lista para entregar. Antes de cerrar el presupuesto conviene mirar el cuadro de aranceles vigente en 2026 en la fuente oficial y no confiar en una captura de pantalla de hace tres meses.

Es la parte más previsible del día cero: mismo trámite, mismos aranceles, se compre donde se compre. Lo que sí cambia mucho es cuánto cobra cada concesionaria o gestor por hacerlo en tu nombre, y eso ya es otro rubro.

¿Por qué el mismo modelo no cuesta lo mismo en Córdoba que en CABA?

Porque una parte importante del día cero es provincial. El impuesto de sellos sobre la operación y el impuesto automotor se definen por jurisdicción, con alícuotas y bases de cálculo propias. Dos personas que compran la misma unidad el mismo día, una en una provincia y otra en otra, pueden terminar con diferencias considerables solo por dónde se radica el auto.

Esa radicación no se elige a gusto: sigue el domicilio del titular. Es el dato que más suele subestimarse cuando alguien arma la cuenta con la calculadora de un conocido que compró en otro lugar. Si te pasaron una referencia, preguntá siempre en qué provincia se patentó, porque sin ese contexto el número no sirve para nada.

Atención

Radicar el auto en una provincia distinta a la del domicilio real para pagar menos impuestos complica todo lo que venga después: trámites, cambios de titularidad, notificaciones de infracciones y la propia venta del vehículo. El ahorro inicial casi nunca compensa el enredo posterior.

El seguro se contrata antes de retirar, no después

La póliza no es un trámite que se puede dejar para el lunes siguiente. El seguro de responsabilidad civil es obligatorio para circular en Argentina y ninguna concesionaria seria entrega una unidad sin el certificado de cobertura correspondiente. En la práctica, el primer pago del seguro forma parte del día cero tanto como las chapas.

Si la compra es al contado y elegís cobertura básica, el impacto es moderado. Si hay financiación con prenda, la historia cambia: el acreedor prendario suele exigir cobertura amplia o todo riesgo mientras dure el crédito, y el primer pago de esa póliza puede ser bastante más alto de lo que tenías pensado. Pedí cotizaciones antes de firmar, no después, y compará al menos tres compañías registradas ante la Superintendencia de Seguros de la Nación.

Un detalle que suele pasar inadvertido: la concesionaria puede ofrecerte una compañía asociada para agilizar la entrega, y está bien usarla si el precio cierra, pero no estás obligado a contratar ahí. Que la póliza esté vigente es el requisito; con quién, lo elegís vos.

Gastos de entrega, gestoría y accesorios: dónde se filtra la plata

Este es el rubro más elástico de todos y el que más discusiones genera sobre el mostrador. Bajo el título "gastos de entrega" pueden entrar cosas muy distintas: preparación de la unidad, flete desde el centro de distribución, honorarios de gestoría, chapas, grabado de autopartes donde la jurisdicción lo exige y, a veces, un paquete de accesorios que nadie pidió expresamente.

La regla es simple: todo lo que no esté desglosado, pedilo desglosado. Un presupuesto que dice "gastos varios" con un monto redondo no es un presupuesto, es una estimación con margen para el vendedor. Uno que separa cada línea te permite ver qué es inevitable (los aranceles y los impuestos), qué es negociable (los honorarios) y qué es directamente opcional (las alfombras, la película en los vidrios, la alarma extra).

También conviene decidir los accesorios antes de firmar. Sumados después, con el auto ya elegido y las ganas al máximo, es donde más se estira el número final sin que se note.

¿El presupuesto quedó demasiado ajustado?

Un escalón menos de gama libera justo la plata que hace falta para patentar, asegurar y retirar sin tener que esperar el mes siguiente.

Comparar opciones

Cómo sacar tu propio número en tres minutos

No hace falta una planilla. Tomá el precio de la factura —no el de una promoción publicada, que a veces excluye gastos— y multiplicalo por 0,05 y por 0,08. Entre esos dos resultados está tu día cero. Si vivís en una jurisdicción con sellos altos, si el auto es de gama media-alta o si hay prenda de por medio, trabajá directamente con el extremo superior de la franja.

Después, ajustá con tres datos concretos: el presupuesto desglosado de la concesionaria por escrito, una cotización real del seguro con la cobertura que vas a necesitar, y el arancel de inscripción vigente en la fuente oficial. Con eso el rango se convierte en un número bastante cercano al que vas a pagar. Si estás en la etapa de elegir, hacé la cuenta sobre los valores de las unidades publicadas en el listado de vehículos y vas a ver rápido qué escalón de precio te deja aire.

Un último ajuste que ahorra disgustos: si la entrega es a plazo, los aranceles y las valuaciones pueden haberse actualizado para cuando llegue la unidad. Presupuestar por el borde alto no es exagerar; es lo que evita tener que resolver la diferencia con tarjeta el día que te avisan que el auto está listo.

Qué revisar en el presupuesto antes de poner la seña

La seña es el momento en el que la negociación pierde fuerza. Todo lo que quede ambiguo antes de ese paso se va a resolver a favor de quien vende. Por eso vale la pena leer el presupuesto con la misma atención con la que se mira la ficha del auto.

Estas son las señales de que el papel que te dieron todavía no está listo para firmar:

  • Un renglón de "gastos varios" o "gastos administrativos" sin ningún desglose.
  • No aclara si el patentamiento está incluido o se factura aparte al momento del trámite.
  • No dice qué pasa si los aranceles o la valuación se actualizan antes de la entrega.
  • Aparecen accesorios cargados que no pediste ni discutiste.
  • Te dicen que el seguro se contrata sí o sí con una compañía determinada.
  • El monto total no coincide con la suma de las líneas de arriba.

Ninguna de estas cosas significa necesariamente mala fe. Significa que falta una conversación, y esa conversación es mucho más barata antes de la seña que después.

Mitos y verdades del día cero

"El patentamiento viene incluido en el precio publicado." Casi nunca. Existen campañas puntuales que lo bonifican, y son reales, pero tiene que estar por escrito en el presupuesto y con la aclaración de qué cubre exactamente: a veces la bonificación alcanza los aranceles y no los impuestos provinciales.

"Los gastos son iguales en todo el país." Falso. La parte nacional sí es pareja; los sellos y el impuesto automotor cambian según la jurisdicción y pueden mover el total varios puntos.

"El seguro lo saco después de retirar, con más calma." No es una opción. Sin cobertura vigente no se circula, y la concesionaria no entrega sin el certificado.

"Los accesorios se pueden dejar para más adelante." Esta es mayormente cierta, y por eso conviene separarla del resto: si el presupuesto está ajustado, los accesorios son lo primero que se posterga sin que pase absolutamente nada.

Plata quieta o auto parado: el trade-off que define todo

Guardar entre un 5% y un 8% del valor del auto significa, muchas veces, resignar equipamiento, bajar un escalón de gama o esperar unos meses más para juntarlo. Es un costo real y no tiene sentido disimularlo. La alternativa, en cambio, es peor: comprar la unidad que entra exacto y después estirar el patentamiento, financiar los gastos con tarjeta a tasa alta o dejar el auto parado en el garaje de la concesionaria hasta reunir lo que falta.

Entre esas dos opciones, la que casi siempre sale más barata es la primera. Un 0km un escalón por debajo, retirado en tiempo, asegurado y con la patente al día, rinde mucho mejor que el auto más equipado esperando que se acomoden los números. La decisión no es entre dos autos: es entre comprar un auto y comprar un auto que podés usar desde el primer día.

Del número al auto

Con el rango de gastos ya estimado, elegir se vuelve mucho más simple. Mirá qué unidades entran cómodas en tu presupuesto completo.

Explorar el catálogo

Preguntas frecuentes

¿El 5% a 8% se calcula sobre el precio de lista o sobre la factura?

Sobre el valor de la factura, que es el que se usa como referencia para los aranceles y para la base imponible de los impuestos provinciales. El precio publicado puede incluir bonificaciones que después no se reflejan en el trámite.

¿Puedo hacer el patentamiento por mi cuenta y ahorrarme la gestoría?

En general sí, presentándote en el Registro Seccional que corresponde al domicilio del titular. Ahorrás los honorarios, pero perdés tiempo y asumís la coordinación con la concesionaria; muchas veces conviene negociar ese ítem antes que eliminarlo.

¿Qué pasa si los aranceles suben entre la seña y la entrega?

Se paga el valor vigente al momento del trámite, no el de la seña. Por eso conviene que el presupuesto aclare expresamente cómo se maneja esa diferencia y presupuestar por el borde alto de la franja.

¿La primera cuota de la patente se paga al retirar?

Depende de la jurisdicción: en la mayoría el impuesto automotor se prorratea desde el alta del vehículo y la primera obligación aparece a los pocos meses. Conviene tenerla contemplada dentro del mismo colchón del día cero.
Sobre el autor
Sebastián Cúneo
Sebastián Cúneo
Gerente de Marketing

Con más de 20 años de experiencia liderando áreas de marketing y comerciales y un recorrido de más de 17 años como docente universitario, he enfocado mi carrera en el desarrollo de estrategias efectivas en marketing, publicidad y comunicación. Mi propósito y compromiso radica en potenciar equipos y crear soluciones estratégicas que impulsen el rendimiento empresarial.

LinkedIn ↗Actualizado el 27 de julio de 2026